EL KARMA: ¿QUÉ ES EN REALIDAD?

Karma

julio 5, 2023

Filosofías orientales como el hinduismo y el budismo son cada vez mejor conocidas en nuestro entorno occidental, con un creciente número de seguidores lejos de su lugar de origen en torno al río Indo, en Pakistán.

Pero esto tiene un peligro, y es hacer interpretaciones simplistas o incluso quedarnos con una idea cómica sobre alguno de sus principios o sistemas de creencias que nos resultan más familiares.

Estoy hablando del karma, tan presente en nuestras conversaciones cotidianas con expresiones del tipo: ‘’¡maldito karma!’’ ‘’quien siembra vientos, recoge tempestades’’ o ‘’de aquellos barros, estos lodos’’.

Y sí, es cierto que todos tenemos una vaga idea de que el karma viene a identificarse con la ley de causalidad, pero va mucho más allá y en realidad es un concepto complejo, con connotaciones éticas y morales de gran calado.

Para entender un poco mejor su auténtico significado vamos a ir a los orígenes y ver que nos cuentan los pensadores hinduistas y budistas, en qué difieren y qué matices comparten.

Si quieres terminar teniendo una idea más clara de lo que realmente significa el karma, sigue leyendo que nos vamos de viaje por Oriente.


En este post vas a encontrar:

¿El Karma y la reencarnación según el Hinduismo

Esta corriente espiritual agrupa a unos 900 millones de personas en todo el mundo, y es practicada de forma mayoritaria en India y Nepal.

A diferencia de las religiones monoteístas, no fue fundada por un único maestro espiritual, sino que se ha ido nutriendo de distintas corrientes y concepciones teosóficas sobre el hombre y el mundo.

Muchos la consideran una ‘’familia de religiones’’ o una filosofía de vida, porque tampoco cuenta con unas escrituras que sirvan de guía.

Seguro que recuerdas que el concepto del karma está ligado a la creencia de la existencia de un proceso de reencarnación.

Para los hinduistas es el alma la que vuelve a tomar una forma física después de la muerte.

Pero no nos confundamos, no quiere decir que vaya a sucederte lo mismo que a Kim, la protagonista del superventas ‘’Maldito karma’’. A causa de un mortal accidente se vio convertida en hormiga dentro de un agujero debido a sus malas acciones pasadas. Como puedes imaginar, estaba desesperada por salir de ahí.

Pero el karma, para bien o para mal, no funciona así.

Primero vamos a recordar su definición más básica: es algo tan simple como la ley de causa y efecto. Hay una causa y esta produce un efecto que a su vez se convierte en causa de otro efecto.

Al mismo tiempo, este hecho tiene una dimensión ética y moral, ya que cada una de nuestras acciones tendrá una consecuencia.

Pero, ¿seremos conscientes de ello?, ¿nos revolveremos con desesperación dentro del hormiguero?

La buena noticia es que no, en absoluto.

Porque según el hinduismo no se reencarna nuestra conciencia o nuestro sentido del yo, sino una pequeña parte del cuerpo sutil o mente.

Lo llaman el citta y es una especie de disco duro que guarda toda la información (energética) sobre la bondad o maldad de nuestras acciones, pensamientos o emociones.

Versión del Karma en el Budismo

Para los budistas hay dos conceptos que definen el karma: potencialidad y reconexión.

¿Qué es esto de la potencialidad?

El Maestro Buda dijo que "billones de momentos de conciencia surgen y cesan" en un parpadeo.

Pues esos momentos conscientes serían las acciones en las que ponemos la intención y que están cargadas de potencialidad que tarde o temprano producirá un resultado.

Y ese efecto será distinto si haces algo generoso como donar alimentos a los necesitados, o no tanto, como mentir a tu pareja para dar pena y salirte con la tuya.

¿Qué quieren decir los budistas con reconexión?

Sobre este concepto es interesante comprobar que hay una cierta similitud con la concepción cristiana de la encarnación del ser humano.

Me explico: en el cristianismo argumentan que a la materia física que aportan el padre y la madre en el momento de la concepción, se une un alma inmortal creada por Dios.

En cambio, los budistas sustituyen el alma por una conciencia mental que se reconecta con el nuevo cuerpo físico.

Tampoco usan el término reencarnación tal como lo hacen los hinduistas, porque consideran que no se produce la implantación de una conciencia anterior, sino que lo que surge es como un soporte de la conciencia.

Por eso prefieren hablar de reconexión (humana) o renacimiento.

Dará igual hormiguero que gallinero, por suerte no será nuestra identidad la que se vea en semejante situación, solo tiene continuidad el soporte, la percha donde colgarán nuevas apariencias.

Juegos del Karma

Quizás vas a entenderlo mejor con este símil, pero no te lo tomes al pie de la letra, es solo una metáfora.

Imagina el ciclo de la existencia como una carrera de relevos que tiene lugar en un inmenso estadio de atletismo que es el universo y en la que participan un sin fin de corredores que entran y salen a las pistas de continuo.

Cuando cada uno de nosotros entra a correr lo hace bajo su propia identidad. Pero lo que pasa al siguiente relevista no es esa personalidad, solo el testigo.

Ese elemento es la constante que se mantiene en toda la prueba y pasa de un corredor a otro. No es su esencia, pero sin testigo la carrera no podría continuar.

Por supuesto, la energía que pongo en mi carrera hasta pasar el relevo al siguiente va a influir en su trayectoria, pero no es determinante. Siempre podrá mejorar (o empeorar) su marca.

Aquí lo importante no es la participación individual, sino todas las energías que hacen posible lo que he dado en llamar ‘’Los Juegos del Karma’’ (ciclo de la existencia), donde todos estamos interconectados.

Como te decía, es solo una imagen que nos puede ayudar, ya que en occidente la individualidad ocupa un puesto muy diferente al de las concepciones filosóficas orientales.


 Quienes admiten la reencarnación no están pensando que vivieron o vivirán en el futuro otras vidas bajo su propia identidad, como si fuera un avatar, ese es el principal error que solemos cometer pensando como occidentales.


Cada uno de nosotros aporta el soporte cargado de energía, el testigo que permite a otras personalidades saltar a la pista y participar en la gran prueba, haciendo posible la continuidad del ciclo sin fin de la existencia material o física.

Y eso es lo único de verdad relevante.

¿Entones en qué están de acuerdo?

Buena pregunta.

Aquí volvemos a la idea inicial sobre la ley del karma.

Es fácil comprender que cuando uno hace algo bueno o malo, es responsable del efecto que causa en los demás.

Ahora, encontrar la conexión que hay entre lo que me está ocurriendo y su origen es complicado o más bien imposible.

Buda te respondería diciendo que igual que somos propietarios de nuestros actos, somos responsables de lo que nos ocurre.

Para ambas corrientes espirituales el karma en primer lugar significa, según la traducción literal del sánscrito, acción. Pero el concepto más complejo que terminan elaborando es el destino, siempre contando con que somos dueños del mismo, no hay determinismo.

Si sabemos que lo que condiciona nuestro futuro es la acción del presente, estamos a tiempo de rectificar el rumbo y actuar en consecuencia.

Es liberador pensar que somos libres de provocar renacimientos positivos igual que de evitar consecuencias negativas.

Espero que ahora tengas una idea un poco más clara y cercana a la realidad sobre el karma y la reencarnación.

Si te ha gustado este artículo, seguro que también te interesa conocer las leyes que rigen el karma y que te cuento en este otro post.

Si tienes dudas o preguntas puedes dejarlas aquí, que te leo:

Maribel Morencia

Maribel Morencia es copywriter y redactora SEO en cienciaConciencia. Le gusta escribir de forma que los conceptos más complejos se entiendan fácilmente y cualquiera pueda aprender y disfrutar de su lectura. Cuando no escribe está planeando su próximo viaje por África. 

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